Los recursos en el basket

Los modos tácticos suponen la organización de las acciones individuales y colectivas, que se expresan mediante la aplicación de los diferentes sistemas, combinaciones y variantes durante un juego entre dos equipos. Diferentes entrenadores postulan, para alcanzar el éxito en la competencia deportiva, que es imprescindible la introducción de un estilo propio de juego, basado en la experiencia y en los logros alcanzados.

La creación del estilo de juego significa la estructuración del sistema de preparación deportiva o la transmisión por parte del entrenador de su forma de interpretar el juego, desde edades tempranas hasta la madurez deportiva. Algunos entrenadores han llegado aún más lejos, y afirman: “Elegir una u otra forma de juego tiene estrecha relación con la opción de vida que se tiene” o “La victoria o la derrota pasa, se olvida. Sin embargo, el tipo de juego queda en la memoria; es lo que se recuerda”.

Tomando la definición clásica, los sistemas de juego se pueden interpretar como: La organización de las acciones, tanto comunes como específicas, estando los jugadores distribuidos en el terreno de juego (cancha) según cierto patrón, teniendo como fin la racionalización del ataque y la defensa, así como el paso de uno a otro en ambos sentidos.

Parlebas, P (1986) los considera como redes de comunicación y de relaciones, como estructuras generales de organización, fijando lo esencial de las tareas y sus funciones.

Los sistemas de juego tienen la doble faceta de ataque y defensa, en virtud, no sólo de la posesión del balón, sino de otras condiciones, como es la intencionalidad, cumplir con los principios de ataque y defensa, la necesidad u obligatoriedad de cumplir con la estrategia general en un momento determinado de un partido, según el marcador. Son, por lo tanto, situaciones cambiantes temporalmente, que responden a los intereses estratégicos de ambos equipos.

Los sistemas de juego se enmarcan dentro de la estrategia general colectiva, que con una visión un tanto estructuralista y no muy funcional (la función depende de la situación dentro del juego), considera a estos como la suma de acciones individuales y colectivas, debidamente coordinadas, que se desarrollan a través de procedimientos específicos para obtener situaciones de ventaja en el juego.

Con una interpretación más global e integradora, los sistemas de juego, por su carácter de interdependencia debemos entenderlos como sistemas integradores de interrelaciones motrices y con relación de síntesis más que de análisis.

Se definen los sistemas de juego como: La aplicación práctica en la cancha del sentido estratégico, desde una consideración “global” que queremos dar al juego.